jueves, 27 de mayo de 2010

"Violencia Juvenil"


Enfoque global del problema:

A nivel mundial los diversos medios de comunicación informan a diario sobre actos de violencia juvenil, una de las formas de violencia más vistas en toda sociedad, inclusive los paises más desarrolllados no se salvan de esta problemática, manifestada en peleas callejeras, pandillaje, violencia familiar y llega al punto de traer como consecuencia el homicidio.

A pesar de las diferencias sociales y culturales entre paises y continentes, estos comparten mucho de los factores que originan la violencia juvenil, como la falta de comunicación (principal punto de partida de este problema) y la falta de leyes gubernamentales que rigan de manera adecuada y eficiente la educación (que es fundamental para formar una sociedad).

La violencia juvenil daña profundamente no solo a las víctimas, sino también a sus familias, amigos y comunidades. Sus efectos se ven no solo en los casos de muerte, enfermedad y discapacidad, sino también en la calidad de vida. La violencia que afecta a los jóvenes incrementa enormemente los costos de los servicios de salud y asistencia social, reduce la productividad, disminuye el valor de la propiedad, desorganiza una serie de servicios esenciales y en general socava la estructura de la sociedad.

En 2000, se produjeron a nivel mundial unos 199 000 homicidios de jóvenes (9,2 por 100 000 habitantes). En otras palabras, un promedio de 565 niños, adolescentes y adultos jóvenes de 10 a 29 años de edad mueren cada día como resultado de la violencia interpersonal. Las tasas de homicidios varían considerablemente según la región y fluctuan entre 0,9 por 100 000 en los países de ingreso alto de Europa y partes de Asia y el Pacífico a 17,6 por 100 000 en África y 36,4 por 100 000 en América Latina.

Hay también variaciones amplias de las tasas de homicidios juveniles entre países. En los países para los cuales se dispone de datos de la OMS, las tasas son más altas en América Latina (por ejemplo, 84,4 por 100 000 en Colombia y 50,2 por 100 000 en El Salvador), el Caribe (por ejemplo, 41,8 por 100 000 en Puerto Rico), la Federación de Rusia (18,0 por 100 000) y algunos países de Europa sudoriental (por ejemplo, 28,2 por 100 000 en Albania). Con la excepción de los Estados Unidos, donde la tasa es de 11,0 por 100 000, la mayor parte de los países con tasas de homicidios juveniles superiores a 10,0 por 100 000 son países en desarrollo o que experimentan agitados cambios sociales y económicos.

Los países con tasas bajas de homicidios juveniles suelen estar en Europa occidental, por ejemplo Francia (0,6 por 100 000), Alemania (0,8 por 100 000) y el Reino Unido (0,9 por 100 000) o en Asia, como el Japón (0,4 por 100 000). En
varios países se registran menos de 20 homicidios juveniles al año. En casi todos los países, las tasas de homicidios juveniles entre las mujeres son sustancialmente inferiors a las de los hombres, lo que indica que el hecho de ser varón es un fuerte factor demográfico de riesgo. La razón entre la tasa de homicidios juveniles masculina y la femenina tiende a ser mayor en los países con tasas altas de población masculina.

Ante la falta de preocupación y cariño por parte de los encargados de la crianza y formación, se origina un sentimiento de búsqueda de pertenecia a un grupo al que le intereses, aunque sea por las razones equivocas; por eso el número de pandillas y pandilleros va en incremento, siendo uno de las pandillas más conocidas los “Maras Salvatrucha” de ciudad Juarez (Mexico), cerca a la frontera con Estados Unidos. Tal ha sido el impacto de esta pandilla, que se ha expandido a lo largo de estados de EE.UU como Texas y otros cercanos a la frontera.








Enfoque nacional del problema:

Dentro de la problemática nacional, la violencia juvenil es una de las más resaltantes y que debido a su incremento en las últimas décadas, significa un gran problema para nuestra sociedad, ya que de estos jovenes y el ejemplo que dan, depende el futuro del Perú, país maltratado por mas problemas como la pobreza, discriminación y falta de identidad nacional.

Los diversos factores que causan la violencia juvenil en nuestro país desembocan mayormente en el pandillaje, grupos de joevenes unidos por una pasion o simplemente por la necesidad de sentirse parte de un grupo en el cual el respeto se lo ganan a traves de la ley de la fuerza, manifestada en la violencia, siendo el más violento quien lleva la batuta y lidera a los demás.

Las barras bravas son la realidad terrorífica de la actualidad nacional, grupos que justifican su violencia en la rivalidad entre hinchas o fanaticos de diversos equipos de futbol nacional, siendo los mas frecuentes Alianza Lima, Universitario y Sport Boys. Estos grupos marcan zonas territoriales y frecuentemente tienen enfrentamientos violentos, sobre todo los días que se dan partidos de futbol. En estas grescas se da la presencia de armas blancas y armas de fuego, por las que cientos de jovenes ya han sido víctimas, muertes sin mayor trascendencia, por una razón tonta, pero que a la larga se remonta en un comportamiento cimentado por la familia, los amigos y la sociedad en general.

Cuando entra en escena las drogas y delincuencia, se agrava mas la situacion respecto a las barras bravas y pandillaje, pues la gama de afectados ya no es solo los jovenes y familiars, sino tambien todos los que formamos parte de la sociedad peruana, propensos a ser atacados sin razon alguna en cualquier momento y lugar.

La conducta violenta y delictiva se asocia a la ingesta temprana de drogas ilegales y con el abuso de alcohol y, a su vez, la ingesta de alcohol y otras drogas se asocia con experiencias tempranas de maltrato, abuso sexual y de alcoholismo en la familia (CEDRO, 1994). En un estudio realizado en el Centro Juvenil de Lima (conocido popularmente como "maranguita") en el año de 1999, se observó que de 470 adolescentes internos por haber cometido diversos delitos (infracciones), la gran mayoría refirió haber consumido alcohol en fiestas o reuniones sociales (92%), y drogas ilegales como marihuana, terokal y PBC. También expresaron en las entrevistas que cuando cometieron la infracción estaban bajo los efectos de alguna droga, principalmente alcohol y PBC.

En su país centralizado únicamente en su capital como el nuestro, las demas provincias no son ajenas a la violencia juvenil, la aún irreversible ignorancia (debido a la falta de educación) tiene sumergidas a muchas provincias en una esfera que las aisla de la realidad, la desinformación es un gran mal que afecta a miles de familias, por lo que no forman costumbres de progreso, y en un ambiente de desesperación sucumben en los sentimientos y reacciones mas humanas, como la ira, con el fin de solucionar algun problema, sin darse cuenta que al final estan agravando el problema, creando una cadena de transtornos psicologicos, odio y violencia que puede durar generaciones, y como una plaga se va extendiendo por la sociedad.



Enfoque local (Lima):

Durante la decada del 90, Lima incrementó su poblacion con la llegada de pobladores de distintas provincias en busca de progreso y un major futuro, si bien algunos lo lograron, la mayoria quedo varada en una capital que se les tornó oscura y decepcionante, de estas personas surgieron familias y por consecuente hijos que proximamente pasarían a ser jovenes criados en un ambiente de resentimiento social, y ante la falta de oportunidades, vieron una manera fácil de obtener lo que querían, a través de la delincuencia y violencia.

En Lima meropolitana, las zonas más peligrosas y que reunen a más jovenes delincuentes son el Callao, La Victoria y el Agustino; en estos lugares la violencia es como el pan de cada día. Seha llegado a tal punto que la policía nacional es incapaz de actuar para contrarrestrar este problema.

El problema de drogas que rodea a Lima es también parte del incremento de la violencia en los jovenes, va muy de la mano con las pandillas, barras bravas y delincuencia; no es sorpresa escuchar o ver en las noticias que un grupo de jovenes asaltantes fue capturado y además llevaban cierta cantidad de quetes de PBC entre sus pertenecias.

La droga es un refugio, el unico para muchos jovenes, una fuente de hombría o valentía que los estimula a actuar con violencia y conseguir lo que proponen (sin hablar de grandes metas).

Las escuelas, encargadas de brindas conocimientos básicos para el futuro de los jovenes, ahora se han vuelto el centro de acopio de futuros delincuentes y pandilleros, punto del comercio de drogas y riñas juveniles, la violencia también se hace notar en las aulas; esto en parte debido a la evidente poca importancia que el gobierno ha brindado al sector educacional en apoyo economico y leyes que regulen su buen funcionamiento.

En las cárceles de Lima, lugar donde los presidiarios deberían cumplir sus condena y regenerarse para volver a la sociedad, los jovenes encuentran el ambiente perfecto para alimentar sus habitos y costumbres violentas, por lo que la mayoria de jovenes que entran a la cárcel, en el futuro se vuelven reincidentes, y cada vez por cargos o delitos mayores.

Cada vez mas jovenes entran a prisión, tanto ha incrementado este problema que ha llevado a debate leyes que garanticen pena privativa de libertad a jóvenes desde los 15 años, pues fundamentan que ya son concientes y responsables de sus actos. Puede que lo sean, pero mas no responsables de la vida que los ha llevado por ese rumbo.
Analisis de la situación actual:

Ante el contexto social que se nos presenta hoy en día, podemos decir y afirmar que la violencia y delincuecia juvenil es un problema a priorizar en la agenda gubernamental de búsqueda de soluciones; de no ser así, se pone en juego el futuro de nuestro país, sin poder escapar de la imagen mediocre y tercermundista que hasta hoy nos caracteriza.

La violencia como manifestación conductual, en nuestra sociedad al igual que el resto del mundo se da por factores como el descontecto social, familiar, la falta de educación, la falta de apoyo en diversos aspectos de la vida de los jovenes que podría enrumbarlos hacia una vida decente, aspectos como el arte, fundamentales para crear conciencia , expander los conocimientos y adquirir una forma de ver el mundo, mas allá de lo cercano y las simples cosas, que son importantes al final, pues cimientan lo que un futuro se conoce y nos hace recorder de donde venimos y hacia donde vamos.

La violencia genera mas violencia. Vivir en la sociedad peruana es despertar día a día, prender el televisor, poner el noticiero y toparse con accidentes, corrupción, dimes y diretes, violencia, asesinatos, y es mas lamentable cuando los involucrados están en plena juventud, época a la que llegado algún momento, todos vamos a querer volver aunque sea por un instante; pero lo dudo que sea así para los jovenes que hoy tras las rejas no saben si arrepentirse de sus actos, o establecer la violencia como la unica manera forma de sobrevivir en esta sociedad que tanto los ha maltratado.

El gobierno tiene que jugar un rol fundamental para acabar con este significativo problema que es la violencia, si no se parte con la iniciativa de la entidad que nos representa a todos nosotros, tal vez nada o poco se podra lograr. La sociedad debe tomar conciencia y dejar de ser un simple espectador, debe volverse parte del juego y derrotar a la violencia y delincuencia que rodea nuestras calles y las vuelven inseguras, temerosas.



Causas y efectos:

Las causas de la violencia juvenil son diversas, y a nivel mundial se coincide en las principales, por lo que no es raro relacionar las millones de historia que existen sobre este problema.

Las principales causas son la falta de comunicacion y la crianza, todo comienza con la familia. Cuando se cuenta con una familia, la falta de afecto, preocupación,iniciativa y progreso que van moldeando lo que será el comportamiento de los jovenes, que en casos como este se verán marcados por la depresión y conformismo; cuando a estos problemas se le agrega la violencia y abusos físicos y psicológicos, en el joven se creará un sentimiento de insatisfaccion, todo lo que haya visto y vivido durante su infancia, sera lo que querrá o se limitará a ver mientras vaya creciendo; si crecio con violencia, vivirá con violencia el resto de su vida, es su ambiente, el unico que ha conocido, y cuando se hagan presentes la ausencia y necesidad de cariño, amor y aprecio, nunca va haber tenido un ejemplo de esos sentimientos, y los buscara de la única manera que sabe, por medio de la violencia, la cual manifestará aun más cuando estos sentimientos les sean negados, o quizas en el camino encontrará algo parecido a lo que el concibe como aprecio, equivocándose y cayendo en el mundo de las pandillas y delincuencia.

La violencia juvenil puede desarrollarse de diferentes maneras. Algunos niños presentan comportamientos problemáticos en la primera infancia que gradualmente se van agravando hasta llegar a formas más graves de agresión antes de la adolescencia y durante ella. Entre 20% y 45% de los varones y entre 47% y 69% de las muchachas que son delincuentes juveniles violentos a la edad de 16 a 17 años han tomado lo que se denomina un “camino de desarrollo que persistirá toda la vida”. Los jóvenes que encajan en esta categoría cometen los actos de violencia más graves y a menudo siguen teniendo un comportamiento violento hasta la edad adulta.

Los estudios longitudinales han examinado de qué manera la agresión puede proseguir desde la niñez hasta la adolescencia y desde la adolescencia hasta la edad adulta para crear una pauta de delito persistente durante toda la vida. Varios estudios han revelado que la agresividad en la niñez es un buen factor predictivo de la violencia en la adolescencia y los primeros años de la edad adulta. En un studio realizado en Örebro, Suecia, dos tercios de una muestra de alrededor de 1 000 hombres jóvenes que mostraban comportamientos violentos a la edad de 26 años ya habían exhibido una marcada agresividad a las edades de 10 y 13 años, en comparación con cerca de un tercio del total de los muchachos. De igual manera, en un estudio de seguimiento de casi 400 jóvenes efectuado en Jyväskylä, Finlandia, las apreciaciones de la agresividad por parte de los compañeros a las edades de 8 y 14 años predijeron significativamente la violencia hasta la edad de 20 años.

En el Peru y Latinoamerica, la violencia juvenil comienza a manifestarse con cierta gravedad y posibilidad de incremento a la edad de 12 años, edad en la que muchos jóvenes son reclutados por pandillas, sumergidos en el mundo de la drogadicción y el alcoholismo, e inculcados con violencia y odio hacia los demás.

La Encuesta Nacional de la Juventud efectuada en los Estados Unidos encontró que los actos de violencia se cometieron en general en represalia por un ataque anterior, por venganza o debido a una provocación o a la ira. En el estudio realizado en Cambridge mencionado anteriormente, los motivos de las riñas dependieron de que el muchacho se peleara solo o en grupo. En las riñas individuales, generalmente el joven fue provocado, se enojó y golpeó para lastimar a su adversario o liberar las tensiones internas. En las riñas en grupo,
los muchachos a menudo tomaron parte para ayudar a amigos o porque fueron atacados, rara vez porque estaban enojados. No obstante, las riñas en grupo fueron en general más graves. A menudo comenzaron como incidentes menores que luego se intensificaron, ocurrieron de manera característica en bares o en la calle, fue más probable que se usaran armas, provocaron traumatismos e intervino la policía.
Alternativas viables de solución desde la comunicación:

Por medio de la comunicación como herramienta, se pueden generar ideas y proyectos viables para solucionar la creciente violencia juvenil.

La comunicación permite establecer afinidad y un ambiente de compromiso con el joven tratado debido a sus problemas de violencia, y gracias a su poder de informacion y persuasión puede arrancar este problema desde la raíz, actuando desde el origen del problema.

Contando con la comunicación se puede crear diversos talleres que atiendan a los jovenes y a los que rodea y de alguna manera influyen en el problema, como los padres, para los cuales un taller de enseñanza o escuela de padres les brindaría el conocimiento y apoyo necesario para criar a sus hijos en un ambiente hogareño pacífico, lleno de valores, para que eviten un futuro violento y problemático.

El apoyo comunicativo e informativo de entidades como municipalidades e Iglesias serían de suma importancia, implementando talleres de orientación spiritual, de capacitación de actividades laborales y orientación juvenil para poner a los jovenes al tanto de problemas que los rodean, como las drogas.

Con este tipo de acciones comunicacionales se formaría una identidad en los jovenes, una perspectiva del mundo, verían mas allá del contexto donde han sido criados y tendrían un enfoque más amplio de lo que siginifica la vida para ellos y el compromiso que todo individuo tiene con su patria y la sociedad en general, pues al entender eso, el trabajo en conjunto, la labor comunitaria hará crecer a nuestro país como sociedad.

Es necesaria la participación de la sociedad, que no debe hacerse de la vista ciega, porque las consecuencias de la violencia juvenil puede afectar a cualquiera cuando menos se lo imagina. La participación ciudadana se puede lograr a través de los programa o talleres municipales, de capacitación laboral o talleres enfocados en el arte, el cual liberaría la mente de los jovenes y la pondría a trabajar en lo que más les interese, descubriendo sus capacidades profesionales.
Si bien el apoyo de la sociedad es importante, la labor comunicacional para solucionar este problema se podría reforzar con la participación exclusiva de líderes de opinion y personajes influyentes en la sociedad, como músicos, comunicadores, actores y artistas, para que de esta manera el mensaje llegue a los jovenes con más fuerza y tenga mayor capacidad de persuasion, y se logre un cambio positivo de actitud y hábitos.

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