miércoles, 2 de junio de 2010

"La bulimia"


La bulimia o bulimia nerviosa es un trastorno mental relacionado con la comida. "Bulimia" proviene del latín būlīmia, que esto a su vez proviene del griego βουλῑμια (boulīmia), que a su vez se compone de βούς (bús), buey y λῑμος (līmos), hambre. Significa hambre en exceso o hambre de buey. Es una enfermedad que se da más en las mujeres que en los hombres aunque hoy en día es una enfermedad que se da en los dos sexos.


ANTECEDENTES DE BULIMIA EN ADOLESCENTES
Uno de los antecedentes más comunes en adolescentes que padecen esta enfermedad mental es la falta de comunicación con los familiares más directos, que son los padres, también la falta de interés de los centros educativos que solo se dedican a la enseñanza y no a incentivar los valores éticos y morales a sus alumnos. Otro factor importante son los esteriotipos que son generados por los medios de comunicación influyen en la vida de los adolescentes que al tener una vida vacía y sin valores convierten su vida en manifestar una imagen de prestigio para ser aceptados en la sociedad que a día a día se vuelve más hedonista.
Los individuos con este trastorno se sienten muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. Los atracones se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Los episodios suelen planearse con anterioridad y se caracterizan (aunque no siempre) por una rápida ingesta de alimento.
La doctora Sabine Naessén, que trabaja en el Instituto Karolinska, descubrió que algunas mujeres con este padecimiento tienen también un desequilibrio hormonal que consiste en la sobreproducción de testosterona (la hormona que, aunque también está presente en el cuerpo femenino, predomina en el organismo de todo varón), y que, para tratarlas, el uso de una píldora anticonceptiva que contiene estrógenos da como resultado la reducción de los síntomas de la bulimia. Por supuesto, hacen falta más estudios para determinar la eficacia de este tipo de tratamiento. Solo es posible recuperarse de esta enfermedad si la persona en cuestión toma la decisión de luchar y cambiar (se trata de una enfermedad mental).

COMPORTAMIENTOS DE LAS PERSONAS BULIMICAS
Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de angustia y pérdida de control. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas.
Un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.
Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga (patrones cíclicos de ingestión excesiva de alimentos y purgas) lo emplean el 80-90 por ciento de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno.

Efectos directos y secundarios

• Aspiración (paso del contenido gástrico al árbol bronquial)
• Rotura esofágica o gástrica
• Neumomediastino o neumotorax (entrada de aire al interior de la cavidad toráxica)
• Hipopotasemia (niveles bajos de potasio en la sangre)
• Arritmia cardíaca
• Ansiedad o compulsión por comer
• Abuso en el consumo de medicamentos laxantes y diuréticos
• Seguimiento de regímenes dietéticos diversos
• Deshidratación
• Alteraciones menstruales y amenorrea; esterilidad
• Incremento y reducción bruscos de peso, desestabilidad en el peso.
• Aumento en la frecuencia de caries dentales
• Aumento del tamaño de las glándulas salivales e infección de estas
• Pérdida de cabello
• Desmayos muy frecuentes, mareos
• Heridas de la mucosa bucal
• Alteración o pérdida esmalte dental
• Dolores de cabeza y migraña
• A largo plazo junto con otras complicaciones puede producir tumor de laringe o garganta, no siempre benigno
• Dolores en la garganta (luego de vomitar)y disfonia
• Piel seca
• Debilidad en las piernas

FORMA DE TRATAMIENTO
Como comunicadora social uno de los tratamientos que he sugerido para combatir esta enfermedad son los siguientes:
a) tratamiento emocional: La Campaña se llamaría “Yo me amo”, se trataría de comprometer a los padres de familia de los chicos afectados y no afectados a recibir charlas educativas informando acerca de las consecuencias de la bulimia, crear lasos afectivos fuertes entre padres e hijos. Demostrarles a los adolescentes que la imagen no es los que realmente importa, si no los valores que en ellos mismos se proyecta.
b) Tratamiento psicológico: Ayuda de un especialista que oriente a los padres a poder guiar a sus hijos para seguir las pautas adecuadas para que puedan rehabilitarse.
El tratamiento resulta más eficaz en las primeras fases del desarrollo de este trastorno pero, dado que la bulimia suele esconderse fácilmente, el diagnóstico y el tratamiento no suelen presentarse sólo hasta que este problema ya se ha convertido en un ingrediente permanente en la vida del paciente.
• En casos extremos acudir a médicos destacados:
En el pasado, las personas con bulimia eran hospitalizadas con objeto de poner fin al patrón de atracones y purgas, y se le daba de alta en cuanto los síntomas habían desaparecido. Pero este procedimiento ya no es frecuente hoy en día, dado que de esa manera sólo se ponía atención a lo más superficial del problema y, poco después, cuando los síntomas volvían, lo hacían con una intensidad mucho mayor. Varios centros de tratamiento en instituciones (internamiento) ofrecen apoyo a largo plazo, consejería e interrupción de los síntomas. La forma más común de tratamiento actualmente incluye terapia, que suele ser terapia de grupo psicoterapia o terapia cognitivo-conductual. Las personas con anorexia o con bulimia suelen recibir el mismo tipo de tratamiento y formar parte de los mismos grupos de tratamiento. Esto se debe a que en muchos casos los pacientes padecen de ambos padecimientos, de manera simultánea. Algunos denominan a este fenómeno "intercambio de síntomas". Estas formas de terapia se centran tanto en los síntomas que llevan al individuo a presentar estos comportamientos como en los síntomas relacionados con la alimentación. Junto con la terapia, muchos psiquiatras recetan antidepresivos o antipsicóticos.
Los antidepresivos como tratamiento para los bulímicos
Los antidepresivos se presentan en diferentes formas, y el que ha mostrado resultados más prometedores es la fluoxetina o Prozac. En un estudio que se realizó con un grupo de 382 personas con bulimia, aquellos que recibieron entre 20 y 60 mg de Prozac presentaron una reducción en sus síntomas de entre el 45 y el 67 por ciento, respectivamente. Es posible que otros muchos medicamentos funcionen, pero hasta ahora el Prozac ha mostrado los resultados más positivos.
Los antipsicóticos no se utilizan, aquí, en dosis menores que las que se aplican a los casos con esquizofrenia. Con un trastorno de la alimentación, el paciente percibe la realidad de otra manera y tiene grandes dificultades para comprender qué significa comer en condiciones "normales". Desafortunadamente, dado que este trastorno apareció incluido en la el Manual de diagnóstico y estadística de trastornos mentales (DSM), aún no se sabe cuáles serán los resultados a largo plazo de los tratamientos que han venido aplicándose a muchos pacientes con este problema. Por lo pronto, las investigaciones más recientes indican que un 30 por ciento de los pacientes recaen rápidamente, mientras que el 40 por ciento presentan síntomas crónicos.
La prontitud del tratamiento es uno de los factores más importantes para dar un pronóstico. Aquellas personas que lo reciban en las primeras fases del trastorno tendrán una recuperación más alta y más permanente.
Conclusión:
Los adolescentes que padecen esta enfermedad y que estén dispuestos a superar este mal, deben ser correctamente orientados, y nosotros los comunicadores que tenemos las “armas” necesarias para poder combatir esta problemática debemos manifestarnos en contra de todos los factores que vayan en contra del respeto a la salud y la moral.
Si queremos cambiar esta sociedad se debe empezar desde los jóvenes y niños, llevando información a las escuelas con la ayuda de las empresas privadas que promocionen campañas de salud y buena nutrición.
Crear una ONG y una línea gratuita para adolescentes y niños, para que ellos puedan expresar sus penas e inquietudes y tengan una ayuda emocional y psicológica que evite la toma de dediciones drásticas y ayude al joven a tener confianza en los demás y sobretodo en sus padres.

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